divendres, 8 de gener del 2010

Inscripción en hebreo del s. X a.C. - ¿cómo comportarse con los más débiles?


El jueves 7 de enero el departamento de estudios bíblicos de la Universidad de Haifa, al norte de Israel, comunicó que el arqueólogo israelí Gershon Galil consiguió descifrar y datar un fragmento de texto encontrado en un trozo de cerámica descubierto hace un año y medio en unas excavaciones en Jirbet Qeyfa. Es la inscripción en hebreo más antigua descubierta hasta el momento: data del siglo X a.C., seguramente durante el reinado de David.

La inscripción habla del trato de misericordia que se ha de tener con los más necesitados: pobres, esclavos, extranjeros, viudas y huérfanos. Se encuadra en la teología bíblica del amor misericordioso y gratuito.


dimarts, 22 de desembre del 2009

Nazaret - descubrimiento arqueológico de una casa del s. I




Arqueólogos israelíes han descubierto una casa del s. I, en Nazaret. Data de la época de Jesús y su descubrimiento puede ayudar a los estudiosos a conocer algo más de las costumbres y formas de vida de este período.

También ayudará a interpretar, con nuevos datos, muchos textos bíblicos tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, y a profundizar en el contexto en el que nacieron las narraciones de la Biblia.


diumenge, 27 de setembre del 2009

Un sello del Primer Templo encontrado por una arqueóloga israelita

El equipo de la arqueóloga israelita Eilat Mazar ha descubierto en unas excavaciones en Jerusalén un sello, con caracteres hebreos arcaicos, perteneciente a la familia Temech o Témaj, citada en el libro bíblico de Nehemías (7,6.55), donde se narra la vuelta a Judea de diversas familias israelitas, después del destierro, en el año 537 a.C.

«Es un nexo entre las pruebas arqueológicas y el relato bíblico, al evidenciar la existencia de una familia explícitamente mencionada en la Biblia», comenta la arqueóloga.

divendres, 4 de setembre del 2009

Exégesis y hermenéutica


Los estudios actuales sobre la Biblia, con independencia de la fe (o la falta de ella) de quien los realiza, tienen un alto carácter científico. Las herramientas que se suelen utilizar en la exégesis son similares a las que se aplican a cualquier otro texto literario de la antigüedad: crítica textual, literaria, histórica, cultural, etc.

Los diversos métodos (histórico-crítico y otros) y los diferentes acercamientos al mundo de la Biblia tienen en cuenta las investigaciones realizadas en las diversas disciplinas del conocimiento: historia, sociología, psicología, antropología, fenomenología, lingüística, literatura, etc., desde el convencimiento de que, como palabra expresada en lenguaje humano, se le puede y debe aplicar criterios similares de interpretación que a otras obras literarias.

La exégesis científica es, actualmente, una instancia irrenunciable en el estudio de la Biblia. Reivindicar otras lecturas posibles, rechazando o ignorando este procedimiento interpretativo, sería una forma de suicidio intelectual.

Pero, ¿es suficiente esta forma de interpretación? La exégesis científica nos aproxima al texto, nos permite comprenderlo en el contexto en que nació, nos posibilita conocer el mundo de los autores y destinatarios inmediatos, nos aleja de posibles lecturas fundamentalistas, etc. Aunque, inmediatamente, hemos de afirmar que utilizando exclusivamente este análisis sabremos qué dice el texto, pero difícilmente nos sentiremos interpelados por él.

La comunidad creyente está convencida que en la Biblia Dios se manifiesta de forma amorosa, por medio de un lenguaje humano y, por tanto, comprensible para ella, con un mensaje que, por ser Palabra de Dios, sigue siendo actual.

Sin olvidar la exégesis científica, que todo creyente –en la medida de sus posibilidades– debe conocer, se hace necesaria una labor de hermenéutica, de interpretación actualizadora de los textos bíblicos. No es suficiente saber qué dice un determinado texto de la Biblia, es necesario descubrir qué me dice, qué nos dice a mi comunidad, a la comunidad eclesial.

Todas, todos debemos sentirnos implicados en esta labor, interpelados por la Palabra de Dios. La lectura, el estudio, la meditación de la Biblia; su utilización como herramienta privilegiada para la oración; su uso personal, familiar, comunitario... son formas de poner en práctica esta hermenéutica, que asimismo es ineludible para el creyente y la comunidad cristiana.

La Palabra de Dios es actual, sigue siendo novedad, buena noticia. El Señor continúa ofreciendo su propuesta de un mundo más humano, donde cada mujer y cada hombre reconozca en el otro su hermana, su hermano, hijos, todas y todos, del mismo Padre. Esta realidad ya la inauguró Jesús, su plenitud difícilmente se alcanzará en este mundo, pero la Palabra de Dios nos invita a construirla cada día.

La exégesis científica y la hermenéutica actualizadora son dos herramientas complementarias. No podemos, no debemos ponerlas en confrontación. La primera, sin la segunda, es una ciencia fría, próxima a la arqueología o a los estudios literarios de textos antiguos, pero sin capacidad de dar vida. La segunda, sin la primera, fácilmente cae en lecturas infantiles, utilitaristas o fundamentalistas.

Cada vez es más necesaria una fe adulta tanto personal como comunitariamente; tener en cuenta las premisas que hemos señalado creo que nos ayudará.


Autor: Javier Velasco Arias

http://humano.ya.com/javier-velasco/

dijous, 23 de juliol del 2009

Codex Sinaiticus, en Internet


Uno de los códices más importantes de la Biblia en griego, de mediados del siglo IV d.C., el Codex Sinaiticus, acaba de ser publicado en Internet. Es una muy buena noticia para todos los estudiosos de la Palabra de Dios. Las posibilidades que nos brinda Internet son inmensas para acercar la Biblia a todo el mundo, y ésta es un buen ejemplo.

El nombre del manuscrito, Sinaítico, procede del lugar donde se encontró, el Monasterio de Santa Catalina, en el monte Sinaí. En 1848 C. von Tischendor lo descubrió en un cesto de basura para quemar, concretamente 43 folios de la Biblia de los LXX, la traducción griega más antigua del Antiguo Testamento. Después de diversas dificultades consiguió la cesión del resto del preciado manuscrito.

El Codex Sinaiticus es el único códice que contiene todo el Nuevo Testamento y una gran parte del Antiguo, en letras mayúsculas griegas, distribuidas en cuatro columnas por página (contiene unas 400 hojas). También incluye la carta de Bernabé y gran parte del Pastor de Hermas.

La parte más importante de este códice está en la Biblioteca del British Museum, conservándose otros fragmentos distribuidos entre el Monasterio de Santa Catalina, la Biblioteca de la Universidad de Leipziz y la Biblioteca Nacional Rusa de San Petersburgo.

Por primera vez en la historia, desde su hallazgo, se puede tener acceso a todo este vasto material reunido, de 1.6oo años de antigüedad, gracias a un acuerdo conjunto de las diversas instituciones implicadas y a las posibilidades que brinda Internet. La página a la que todo el mundo, de forma libre, puede acceder es: http://www.codexsinaiticus.org/. En la misma página (en inglés) se puede también consultar información complementaria sobre el códice.

Autor: Javier Velasco Arias

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